Cuando salí de Cuba
Mi primera experiencia con el exilio no fue después de haber salido de Cuba, sino unos meses antes, aún viviendo allá -lo confieso, en un momento en el que estaba desesperado por largarme de ese lugar tan miserable, ansioso por superar todos los escollos burocráticos tan absurdos para poder definitivamente salir y al final poder reorientar mi vida en libertad, al punto que le hice hasta un poco de rechazo a todo lo que tenía que ver con Cuba. Resulta que un vecino mío me invita a su casa a tomar unos tragos y me pone un disco de Pepe Aguilé. Escuché la canción "Cuando Salí de Cuba". Fue ese el primer momento en que me golpeó ese síndrome del inmigrante, esa cosa indescriptible que nada más lo puede sentir quien lo padece, el fantasma de la pena del que emigra. Podría escribir un libro sobre todos estos malditos dejavues que he vivido desde que salí de Cuba. Pepe Aguilé tuvo el genio y la magia (sin siquiera ser cubano) de reunir en una canción el sentimiento de miles de per...