El Fantasma de Canterville

El dictador cubano Fidel Castro ha amanecido hoy rabiando de envidia, por la entrega del Nobel de la Paz al presidente Obama. Ni cortos ni perezozos, ya una sarta de guatacas del libelo oficialista granma han escrito columnas sobre esto.
Más allá de la cuestión de si Obama merece o no el premio Nobel de la paz, lo que mueve al dictador cubano (o quien quiera que sea que está escribiendo por él) a escribir con tanto odio contra Obama quizás sea simplemente el hecho de que nunca le dieron a él el Nobel. Castro es harto conocido por su manía de grandeza.
Humberto, hay un grupo muy vocal y activo para darle el nobel de la paz a Castro, reune a otros nobeles y otros canallas en posiones de poder, ellos saben que el tiempo esta en contra de ellos y que Alfredo Nobel dejo muy claro que un muerto no puede recibir el premio, no importa cuanto merito posea, que en este caso sabemos es bien poco.Nada , nada puede ser cambiado en el testamento que dio lugar a la fundacion. Curiosamente Alfredo Nobel estipulo que los matematicos no merecian premios nobeles, los pocos que lo han obtenido como Nash lo han obtenido por Economia.Rosalind Franklin merecia el Nobel y no pudo obtenerlo por estar muerta.
ResponderEliminarRuben